Es justo y necesario

Es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar Señor Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.

4/08/2003

Historia de conversi�n de Patty Bonds Para romper el silencio, otra historia de conversi�n. Estas eran el �nico tipo de historias que escuch� cuando era ni�a. Cre�a que cualquier cat�lico que tuviera una fe genuina en Cristo y respetara la Biblia como la Palabra de Dios seguir�a a Cristo y se alejar�a de la Iglesia Cat�lica. Honestamente cre�a que hab�a s�lo unos pocos cristianos desorientados en la Iglesia Cat�lica. Como Bautista, disfrut� de una relaci�n �ntima y cercana con Dios. Le�a Su Palabra y le obedec�a y �l era todo para m�. Estaba deseosa de seguirle a cualquier parte y servirle en cualquier tarea. Nunca imagin� que �l me llevar�a lejos de mis ra�ces y a un lugar que yo nunca hab�a escogido ir. Un d�a me encontr� con los escritos de San Patricio de Irlanda. Estaba buscando evidencia hist�rica de su existencia, pero nunca so�� que descubrir�a la voluntad de Dios para mi vida. Encontr� en los escritos de San Patricio evidencia de profunda devoci�n a Cristo e intimidad espiritual con Cristo, que supe inmediatamente que era verdadero Cristianismo. �l era mi hermano. Sin embargo tambi�n era un obispo cat�lico. Esto produjo en m� un deseo de entender la historia de la Iglesia y cuando y d�nde la Iglesia Cat�lica se hab�a corrompido (ya que mi supuesto desde la ni�ez era que la Iglesia Cat�lica era ap�stata). Durante los meses siguientes, le� los escritos de aquellos hombres que hab�an aprendido la fe Cristiana de la propio boca de Cristo y los Ap�stoles. Comenc� a familiarizarme con la cultura y �poca de los Ap�stoles y me di cuenta que el cristianismo primitivo no estaba centrado en la Biblia (de hecho, la mayor parte del NT no se hab�a escrito todav�a y m�s adelante no estaba disponible para las masas) sino centrado en la Tradici�n. Aprend� que cuando los primeros cristianos iban a la iglesia, sus servicios no estaban centrados en le serm�n, sino alrededor de la Eucarist�a, la Cena del Se�or, que no era considerada un s�mbolo sino el verdadero Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Se�or Jesucristo. Era custodiada y protegida como tal. Ni una miga deb�a perderse, ni una gota derramarse. Estaba impactada de encontrar que la Iglesia primitiva ni siquiera se parec�a mi propia Iglesia Bautista. Esto condujo a muchos m�s meses de impetuoso estudio de la fe cat�lica. Lo que descubr� es que todo lo que se me hab�a ense�ado acerca de la Iglesia Cat�lica como Bautista hab�a sido err�neo. Cada objeci�n que se me hab�a inculcado desde la ni�ez era una falsedad acerca de la Iglesia Cat�lica y era f�cilmente refutada con una mirada honesta a la historia de la Iglesia. Cuando obtuve un entendimiento de la �poca, cultura y creencias de la Iglesia primitiva, mi Biblia comenz� a leerse my diferente. Me di cuenta que ning�n documento, incluso la inspirada Palabra de Dios, puede interpretarse a s� mismo. Nadie llega a la escritura sin un esquema a trav�s del cual la interpreta. Mi esquema siempre hab�a sido muy protestante y muy anti-sacramental. Pero despu�s de investigar la Iglesia primitiva, pude ver claramente que la Biblia era un libro cat�lico; escrito por cat�licos, para cat�licos, canonizado por los obispos de la Iglesia Cat�lica y conservado por cat�licos a lo largo de milenios. Tambi�n descubr� que yo era una de muchos cristianos devotos de Cristo y deseosos de seguirle a cualquier lugar, incluso con una gran p�rdida personal, para repara los errores de la reforma y retornar a la �nica Iglesia de Cristo establecido en esta tierra. Descubr� a trav�s de una serie de libros llamados �Sorprendido por la Verdad� que era una de muchas que eran devueltos a Roma. (Mi historia se incluy� en la tercera edici�n, si quisiera saber m�s). Que Dios te conceda la franqueza para verle en Su Santa Iglesia Cat�lica Romana.