Es justo y necesario

Es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar Señor Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.

4/22/2005

El Papa y la prensa

Hay varias reflexiones que hacer acerca de este mes extraordinario en que nuestra Iglesia ha estado en el centro de la atenci�n period�stica: 1. Sin lugar a dudas el funeral de Juan Pablo II ha sido el m�s grande de la historia. Result� impactante ver a todos esos pueblos reunidos en la plaza de San Pedro para despedir al hombre que antes hab�a recorrido todo el mundo llevando el mensaje de Cristo, sin dejar indiferente a ning�n pueblo. Todas esas multitudes, banderas y razas hacen pensar que en algo as� estaba pensando el escritor sagrado cuando profetiz� "todas las naciones se postrar�n en tu acatamiento, Se�or". 2. La actitud y cobertura de la prensa chilena ha sido extraordinariamente buena, como no estamos acostumbrados a verla cuando se habla de la Iglesia C�t�lica. 3. Los columnistas, en cambio est�n confundidos hasta decir basta (para muestra un bot�n). Juan Pablo II era de aquellas personas que ten�a el 75% de las ideas equivocadas, seg�n ellos, y s�lo sus ideas equivocadas eran las que merec�an comentarse en miles de columnas de opini�n alrededor del mundo. Sin embargo en su funeral, la actitud de los pueblos ha sido de profundo cari�o hacia el Papa y tristeza por su partida, muy diferente de los columnistas que dicen reflejar las opiniones de la gente. Ahora bien, los columnistas est�n dispuestos a aceptar que personas con ideas equivocadas tengan funerales de estado y reconocimiento popular, pero s�lo hasta cierto punto, como pudimos ver hace poco cuando falleci� Ronald Reagan, y a�n as� no dejaron pasar la oportunidad de vocear cu�n equivocado estaba este anciano ex-presidente. Sin embargo, las expresiones de afecto e inter�s que vimos este �ltimo mes, por esta figura que a sus ojos aparece como el prinicpal enemigo del "progreso", excede completamente sus concepciones, y est�n confundidos; cada columna que empieza con "Juan Pablo fue un hombre que movi� a las masas, pero..." refleja esa confusi�n. Como cat�lico no me ilusiono en pensar que todas esas personas que fueron a verlo a su funeral o en los viajes que hac�a a trav�s del mundo compart�an con �l los puntos m�s complicados de aceptar de la ense�anza cat�lica, pero creo que la atracci�n que Juan Pablo ejerci� sobre los pueblos del mundo tiene m�s que ver con el mensaje de Cristo, que con que el carismo personal de este Papa. Tratar de explicar el fen�meno que Juan Pablo II produjo en el mundo s�lo por que alguna vez fue actor y sab�a "manjear a las masas" resulta pueril, y es una muestra m�s de la confusi�n que reina entre los columnistas. Por otro lado, si bien es verdad que mucha gente que lo escuchaba no volv�a con su vida cambiada, los viajes de este Papa demostraron que a pesar de que la TV nos muestra gente sin dioses, la gente real quiere escuchar lo que Dios les tiene que decir.