Es justo y necesario

Es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar Señor Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.

4/23/2005

Separaci�n de Iglesia y Estado

Basta con mirar objetivamente al historia para darse cuenta que la religi�n siempre ha sido un tema de Estado, ha estado sometida al poder pol�tico y el Estado la ha usado como un medio para dar cohesi�n al pueblo. As�:

  • Mesopotamia ten�a una casta de sacerdotes gobernantes
  • En Egipto, el fara�n era un dios.
  • En China y Jap�n, el emperador es de ascendencia divina hasta el d�a de hoy, y la burocracia estatal era reflejo de la burocracia divina.
  • En India, la casta gobernante lo es por ser espiritualmente superior
  • En Grecia, una de las funciones del arconte era ser sacerdote
  • En Roma, el emperador es Pont�fice M�ximo, y roma es una diosa
  • En el Imperio Inca, el emperador era el dios sol.
  • El estado jud�o hasta el d�a de hoy es semi teocr�tico.

Si bien en las culturas primitivas el sacerdote aparece como una figurar separada del l�der de la tribu, a medida que el Estado crece, necesariamente absorve esa funci�n, porque no puede tolerar un poder paralelo al suyo.

La genialidad de la religi�n cristiana es que existi� por cerca de 4 siglos sin el apoyo del Estado, y aument� su n�mero a�n en medio de la persecusi�n, proeza que ninguna otra religi�n ha hecho. Eso le permiti� dar forma a sus doctrinas de forma independiente del Estado, asumiendo la insitutci�n divina del gobierno civil, pero sin convertirlo en representante de Dios. Cuando el Estado romano vio que pod�a usar al cristianismo como herramienta de cohesi�n lo legaliz� primero y lo adopt� como religi�n oficial despu�s. Ese control del Estado sobre el cristianismo continu� durante siglos, hasta prinicipios del S. XX, cuando el Estado Vaticano firm� una serie de concordatos con los otros estados, y se reflej� en que los emperadores europeos pon�an de Papa a quienes les eran adeptos y deb�an aprobar los nombramientos de los obispos que pod�an ejercer en su pa�s. Reci�n se comenz� a hablar nuevamente de separaci�n Iglesia - Estado, cuando el Estado pudo controlar un territorio y a sus habitantes sin necesidad de la religi�n, es decir a trav�s del monopolio sobre las armas de fuego, que aparecieron en el S.XVI. A�n as�, esta influencia del Estado en la religi�n no quiere desaparecer: muchos estados europeos conservan "Iglesias oficiales" y el Estado chileno hasta 1920 se sent�a sucesor del rey de espa�a en lo relativo a permitir a los obipos asumir su cargo o que las enc�clicas del Papa se leyeran p�blicamente.

La separaci�n de Iglesia y Estado tiene muchos beneficios para la Iglesia, porque le permite ser un contrapeso al poder totalitario del Estado... y al Estado eso no le gusta para nada. Por eso cada vez que alguien intenta poner l�mites al poder del Estado, y decirle "t� no debes hacer esto", se acusa a la Iglesia de intervenir. Lo curioso es que cuando el Estado se vuelve loco y se descontrola, se acusa a la Iglesia de c�mplice por no intervenir con m�s fuerza. Palos porque s�, palos porque no.