Es justo y necesario

Es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar Señor Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.

5/09/2005

Matrimonio Homosexual

No est� dem�s el revuelo que ha causado en los medios de comunicaci�n la nueva legislaci�n espa�ola sobre matrimonios homosexuales. Muchos temas pueden tratarse al respecto, pero me interesa uno �por qu� los grupos de presi�n homosexual han tomado esta bandera de lucha? �por qu� modificar la instituci�n del matrimonio? Las respuesta que dan estos grupos son m�ltiples (derechos patrimoniales, familiares, etc.) , pero se resumen en un solo punto: Igualdad, tener los mismos derechos que los matrimonios heterosexuales. Planteado as�, no parece que pueda hacerse mucha objeci�n, despu�s de todo no parece haber mucha diferencia entre una mujer y un hombre que se aman, y dos hombres o dos mujeres que se aman. Y ese es precisamente el problema: que hemos llegado a definir el matrimonio como "dos que se aman". El problema no es que los homosexuales se casen, sino que la sociedad ya no sabe qu� es el matrimonio. Las definiciones le resultan odiosas a la dictadura del relativismo, porque definir implica trazar una l�nea y dejar fuera a todo lo que no cumple los requisitos de la definici�n. Eso es excluyente e intolerante. Por eso, tanto la reciente reforma espa�ola como la chilena a la ley de matrimonio civil se han planteado como cambios m�nimos de redacci�n en las leyes existentes, es decir nadie hoy en d�a est� dispuesto a definir el matrimonio. En otras palabras, sea lo que sea el matrimonio, debe ser igual para todos Dem�s est� decir que lo que han obtenido hoy los grupos de presi�n homosexuales es un matrimonio de papel: egoista, est�ril, revocable, que no se compara con su antigua majestuosidad, cuando casarse implicaba un cambio de vida y estado en la comunidad. �Qu� instituci�n querr�a hacer m�s que una breve ceremonia de reconocimiento, si el matrimonio es poco m�s que un acuerdo privado de palabra? Ser�a un evidente desprop�sito que la celebraci�n de uno de estos matrimonios durara una semana, como ocurr�a antiguamente. Es lamentable que el Estado no le pueda ofrecer m�s a sus ciudadanos. Que quede claro: la dictaci�n de una ley de matrimonio homosexual no es culpa de los homosexuales, ni siquiera de los grupos que dicen representar sus intereses. Ellos s�lo han actuado en la l�gica que les present� la comunidad e hicieron su solicitud de igualdad. Tampoco una ley de matrimonio homosexual es causa de los da�os que sufrir� la familia, sino un s�ntoma de su lamentable estado. La culpa es nuestra por no saber qu� es el matrimonio, qu� es lo que lo hace especial y no haber sido capaces de mostrar a la sociedad la diferencia.