Es justo y necesario

Es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar Señor Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.

7/05/2005

Carlos Pe�a sobre el matrimonio gay

En su columna de esta semana el profesor Carlos Pe�a toma el tema de los matrimonios gays. En lo medular afirma

Pero ocurre que gays y lesbianas no s�lo reclaman protecci�n legal. Tambi�n pretenden reconocimiento. Lo que ellos y ellas quieren no es s�lo evitar problemas hereditarios y encontrarse, por falta de ley, en desamparo.
Ya es un avance, porque saca el debate del �mbito de la igualdad, y admite que no es un tema meramente jur�dico, sino de c�mo son percibidas sus relaciones por la sociedad. Normalmente un liberal deber�a responder con un sonoro "NO, el poder del Estado no debe usarse para dar forma a las percepciones de la sociedad". �Es esa la respuesta del autor? aparentemente no.
Ellos desean que la forma en que ejercen la vida en pareja posea, en la esfera p�blica, la misma val�a que cualquier otra libremente consentida y que no se les trate como una anomal�a.
Es decir, se vuelve a plantear el tema en t�rminos de igualdad, ya no una igualdad entre los ciudadanos sino entre las "formas de vida en pareja". �Valdr� la pena se�alar que el mismo argumento (deseo de normalidad) es v�lido para ped�filos, relaciones incestuosas y zoof�licas? al parecer no. Agrega:
�Por qu� una sociedad que trata con igualdad a sus miembros no iba a conferir ese reconocimiento, dejando a la esfera de la cultura y a la moral -al lugar donde cada uno ejercita su autonom�a y su racionalidad- decidir cu�l de esas formas de vida se acerca m�s a eso que llamamos nuestra condici�n?
Esta pregunta ret�rica es de compleja respuesta, ya que evidentemente el autor no est� abogando por que el Estado se retire de las regulaciones del matrimonio, por el contrario, el tono general del art�culo argumenta porque el Estado respalde y en definitiva imponga una definici�n de matrimonio que no es compartida por la sociedad. Adem�s, vuelve a poner el tema en t�rminos de la igualdad de los miembros de la sociedad cuando en realidad heterosexuales y homosexuales tienen exactamente los mismos derechos al momento de casarse. Finalmente, algo que se extra�a en todas estas diatribas, es una discusi�n efectiva en cuanto a qu� es el matrimonio y por qu� es relevante que el Derecho se ocupe de �l. En fin, un poco de raz�n es mucho pedir en estos d�as.