Es justo y necesario

Es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar Señor Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno.

8/19/2005

Graffities y sotanas

A medida que nos acercamos a fin de a�o y unas nuevas elecciones en Chile, el territorio nacional comienza a llenarse de carteles y rayados por todos lados. �Que sentido tiene todo este despliegue de recursos? �acaso ignoran los candidatos c�mo nos molesta el ver nuestras calles inundadas de papeler�a, y el nombre del candidato escrito hasta la saciedad en los muros? Despu�s de todo, nadie se ha convencido de votar por un candidato en raz�n al n�mero de rayados o carteles que pueda exhibir, o por lo que le dice un muro, particularmente cuando la credibilidad del muro queda en el suelo ya que la semana pasada �l mismo dec�a que votara por otro candidato. Es extra�o esto de los graffities, pero los expertos electorales no lo descartan como elemento de campa�a, y los justifican dicendo que es importante para todos los candidatos, darse a conocer, marcar presencia y dar una imagen ganadora. Al parecer a los votantes les interesa sentir que conocen a su candidato, que no est�n solos a la hora de votar, sino que forman parte de un grupo m�s grande de personas, y para eso es importante que el candidato aparezca hasta en la sopa.

�ltimamente hago extra�as conexiones de ideas. pero me parece que, al menos a falta de mejores razones (que las hay, y muchas), es importante que los sacerdotes usen sotana o h�bitos por las mismas razones que los candidatos usan los carteles y los rayados. En otras palabras, el solo hecho de ver a un sacerdote usando una sotana hace presente a la Iglesia en el mundo, de una forma que ning�n otro medio podr�a hacerlo. Adem�s, la sotana, al ser tan diferente de los vestidos que usa normalmente la gente pone a los sacerdotes en directa oposici�n a las modas del mundo y nos hace recordar (un poco como Neo en Matrix) que hay otra realidad que es m�s importante. El sacerdote que no usa sotana, por su parte, se parece al miembro de una c�lula terrorista, que debe permanecer oculto e invisible justo hasta el momento de dar el golpe. Eso no significa que se necesite la sotana para ser un buen sacerdote, pero al mismo tiempo, el terrorista no es m�s que un soldado que ha renunciado a ganar la guerra y s�lo intenta hacer el mayor da�o posible al enemigo, que ya le ha vencido. El sacerdote sin sotana corre el peligro de, al igual que el terrorista, dejar de tratar de ganar el mundo para NSJC y conformarse con las almas que llegan a enterarse de todo lo que puede hacer por ellas.

Por otro lado, para los laicos esto no deja de ser relevante el tema de los hab�tos y sotanas, porque la nuestra es una Iglesia militante, y si no podemos identificar a nuestros oficiales en el tr�fago de la batalla diaria �c�mo podremos ser soldados efectivos del ej�rcito que es la Iglesia?